ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. El ala política del oficialismo argentino fijó una condición previa a cualquier acuerdo electoral con gobernadores aliados.
Fuentes de la mesa chica libertaria consultadas por La Nación lo dijeron sin rodeos: los jefes territoriales que quieran pactar con Balcarce 50 deben primero acompañar los proyectos ya ingresados al Congreso y los que vendrán.
«El acuerdismo va a depender de si van a acompañar las ideas: la baja de impuestos, la agenda de desregulación. Es con ideas, no con personas ni con caprichos», resumió una fuente de alto peso en la mesa de decisiones, según el medio porteño.
Otra voz libertaria agregó: «Debería ser un acuerdo amplio que sirva también en el Congreso».
En el Legislativo quedan pendientes proyectos prioritarios para el Gobierno. Entre ellos: inviolabilidad de la propiedad privada, inocencia fiscal 2, reforma de la carta orgánica del Banco Central, Presupuesto 2027 y reforma electoral. La Casa Rosada insiste en anular las PASO. Aún no tiene los votos.
El miércoles, Karina Milei encabezó un acto en el Salón de la Ciencia Argentina. Allí se formalizó el traspaso de la ruta AO12 a la gestión de Santa Fe. El gobernador radical Maximiliano Pullaro estuvo presente. Según fuentes citadas por La Nación, la secretaria general «anduvo a los besos con todos, estaba de muy buen humor».
Pullaro tiene un historial oscilante: respaldó ciertos proyectos, pero se distanció en educación universitaria y no asistió a la asunción de Diego Santilli como jefe de Gabinete.
«Karina les va a poner condiciones a los gobernadores. Dentro de esos términos está la necesidad de que haya apoyos legislativos», insistió un dirigente con acceso directo a la secretaria general, según La Nación.
Esto es lo que se sabe.
La señal es clara: el oficialismo de Milei aprendió que la política territorial sin respaldo parlamentario no alcanza. Condicionar los acuerdos al voto en el Congreso es una apuesta racional. Protege la agenda de libre empresa —desregulación, baja impositiva— de la dilución que suelen imponer los pactos sin contenido. El contribuyente argentino, que ya pagó el costo del ajuste, merece que las reformas estructurales lleguen a buen puerto. Si los gobernadores quieren foto en 2027, primero deben poner el voto en 2025 y 2026.


