PERU (Pulso) — El Jurado Electoral Especial (JEE) de Lima Centro inscribió la lista de candidatos de Renovación Popular para las Elecciones Municipales y Regionales 2026. Rafael López Aliaga figura como primer regidor.
No se presentó ninguna tacha. El plazo de tres días fijado en el Reglamento venció sin impugnación alguna.
El JNE había habilitado la postulación. El Pleno del Jurado Nacional de Elecciones, por mayoría, dejó sin efecto su credencial de senador y concluyó que López Aliaga no estaba inmerso en prohibición para postular.
Luis Rubio, candidato a la alcaldía, presentó su renuncia el 4 de agosto. Certificó su firma ante el secretario del JEE Lima Centro y abonó la tasa de 115 soles dentro del plazo habilitado. Las razones declaradas fueron «estrictamente personales».
Su dimisión abre el mecanismo automático. Al quedar la lista sin postulante a la alcaldía, si Renovación Popular obtiene la primera mayoría, el primer regidor —López Aliaga— ascendería al cargo. La Constitución Política del Perú prohíbe la reelección inmediata de alcaldes.
Fernando Rodríguez, exdirector del Registro de Organizaciones Políticas del JNE, calificó la maniobra en Canal N: «Estamos ante claramente una reelección que burdamente quiso ser disfrazada de un cambio».
El experto electoral José Naupari explicó también en Canal N que, cumplidos los requisitos formales dentro del plazo, la renuncia es válida y la lista continúa. Advirtió que el resultado depende además de la cifra repartidora: si Renovación Popular no gana la alcaldía pero coloca regidores, López Aliaga podría asumir como primer regidor o, como ocurrió con la banca a la que renunció alegando fraude, optar por no tomar posesión.
Pulso Global observa: la operación es un ejercicio de ingeniería electoral que usa los propios mecanismos del sistema para eludir una prohibición constitucional expresa. El libre mercado político exige reglas claras y cumplidas; cuando los actores las arbitran a conveniencia, el costo lo paga la credibilidad institucional, no el candidato. El electorado peruano decidirá el 4 de octubre si premia o castiga la maniobra.


