MEXICO (Pulso) — Confirmado. Un informe de Plan International México y el PDH Ibero, titulado «Vivencias y percepciones desde la voz de niñas, niños y adolescentes en situación de movilidad en México», documenta la situación de menores migrantes en tres ciudades: Tapachula, Ciudad de México y Ciudad Juárez.
El estudio se realizó entre enero y marzo de 2026. Sus conclusiones son directas: México se consolida como país de destino para infancias migrantes, sin que cambien al mismo ritmo las condiciones, los servicios ni la protección que requieren.
Desde 2025, México limita el paso y empuja a familias y menores a permanecer en territorio mexicano. El cierre de aplicaciones como CBP One agrava la situación en Ciudad Juárez, donde cientos de menores permanecen sin acceso regular a escuela y expuestos a violencia y explotación.
La muestra incluye principalmente menores de Venezuela (35.8%), Cuba (22.6%) y Honduras (11.3%). Entre menores extranjeras en Ciudad Juárez, 33% reporta huir de violencia vinculada con narcotráfico. En Tapachula, 85% señala que México es su destino final.
En la ruta del Tapón del Darién, entre 2014 y marzo de 2026 murieron 77 niñas, niños y adolescentes, según el documento. Además, 60% reporta incidentes de protección durante el trayecto y en México. El 42% sufre delitos como robos y fraudes en el Darién.
En albergues y asentamientos informales, el informe reporta sobrepoblación, falta de agua potable y ausencia de atención psicológica. El acceso a educación se limita por obstáculos burocráticos. En Tapachula, adolescentes haitianos afirman: «Ser negro es un crimen». En Ciudad de México, niñas reportan segregación escolar e insultos.
El temor a la Guardia Nacional, Sedena y policías locales inhibe el acercamiento a instituciones. El riesgo de reclutamiento por grupos criminales aparece en zonas agrícolas del norte.
Esto es lo que se sabe.
El cuadro es elocuente: el Estado mexicano acumula competencias migratorias sin construir la infraestructura de protección que exige ese rol. La burocracia bloquea la escolarización; la Guardia Nacional genera miedo en vez de confianza. Mientras el gobierno de Claudia Sheinbaum administra la presión migratoria como variable diplomática frente a Washington, miles de menores pagan el costo real. El libre mercado de ideas y el debate público en México necesitan nombrar esto con claridad: no es una crisis de recursos, es una crisis de prioridades y de Estado de derecho.


