ESTADOS UNIDOS (Pulso) — Confirmado. La tormenta tropical «Isaías» podría tocar la costa de Estados Unidos el viernes. El Centro Nacional de Huracanes prevé que alcance categoría 2.
El aviso fue emitido a las 11:00 a. m., hora de Nueva York. El organismo espera vientos máximos de 177 kilómetros por hora.
El pronóstico actual la ubica al este de las principales plataformas petrolíferas y gasoductos frente a Luisiana y Texas. Brian McNoldy, de la Universidad de Miami, dijo que otros modelos la acercan al este de Luisiana.
Esa trayectoria podría exponer instalaciones energéticas cercanas a Nueva Orleans. Chuck Watson, de Enki Research, advirtió que el impacto económico podría superar los 6 mil millones de dólares.
El golpe llega en un momento delicado para los mercados petroleros. Con la tensión por la guerra en Irán, hay poco margen para interrupciones en la producción de diésel.
Chevron evacúa personal no esencial de sus plataformas en el Golfo. La empresa dijo que no prevé cambios, por ahora, en producción ni operaciones.
Hasta el martes, se había suspendido aproximadamente 9.24 por ciento de la producción de petróleo del Golfo y 3.36 por ciento de la de gas natural. La cifra la difundió la Administración Federal de Minerales Marinos.
También hay avisos de huracán y alertas por marejada ciclónica desde Misisipi hasta Florida. El centro meteorológico advirtió que el agua podría entrar hasta 2.1 metros tierra adentro.
La lección es clara. Cada interrupción golpea la energía, el transporte y el precio final para familias y empresas. Cuando el aparato productivo depende de redes frágiles, el margen de error lo pagan los contribuyentes y la libre empresa.
En el fondo, el episodio recuerda la importancia de infraestructura robusta y reglas que no castiguen la inversión. Menos burocracia y más capacidad de respuesta reducen el costo de cada tormenta.