CHILE (Pulso) — Constanza Hube (40), diputada y abogada constitucionalista, habló sin rodeos. La UDI necesita identidad propia, «clara y fuera de lo que sería Chile Vamos», afirmó en entrevista con La Tercera.
Su nombre circula entre militantes como alternativa al diputado Jorge Alessandri para presidir el partido. Las elecciones internas están previstas para enero de 2027.
«Me siento muy honrada», dijo Hube. Pero fijó condición: «El eje central no pasa por una competencia interna, sino por la unidad del partido».
Sobre el acuerdo entre Alessandri y Pablo Longueira —quien declinó su candidatura—, Hube lo valoró. Dijo que la UDI ha pagado «muchos costos» por pertenecer a una coalición «que ya no existe», mientras dirigentes de Renovación Nacional «siguen hablando por nosotros».
Rechazó formalizar por escrito una nueva coalición amplia. Sí admitió que existe «una coalición de facto» en temas legislativos clave. Citó como ejemplo que Libertarios votó a favor de escuelas protegidas y del proyecto de reconstrucción.
Sobre empleo, fue directa. La espera de la megarreforma laboral «está ralentizando la creación de nuevos empleos». Espera que su aprobación no pase de julio, «aunque sea por un voto».
Hube encabeza un grupo de trabajo del partido sobre políticas de empleo. La directiva —Guillermo Ramírez y Juan Antonio Coloma— se lo pidió por su rol en la Comisión de Trabajo de la Cámara.
Sobre críticas internas al gobierno de Kast, fue enfática: «Las críticas se deben hacer en privado. El objetivo político es que al gobierno le vaya bien».
Lectura de la casa. La irrupción de Hube como referente del recambio gremialista apunta a algo concreto: recuperar un partido con doctrina, no una sigla subordinada a coaliciones difusas. Su énfasis en libre empresa, empleo y previsibilidad jurídica es exactamente lo que el electorado de centroderecha exige. Un partido «granítico» que defienda esos principios sin ambigüedad vale más que cualquier acuerdo notarial entre cúpulas.


