PANAMA (Pulso) — Ricardo y Luis Enrique Martinelli Linares presentaron una petición de indulto ante Donald Trump. Así lo documenta una columna publicada en La Prensa de Panamá.
Ambos fueron condenados en Estados Unidos. El cargo: conspiración para blanquear el dinero de sobornos pagados por Odebrecht. En sus confesiones involucraron a su padre, el expresidente Ricardo Martinelli.
Lo que buscan no es una rebaja de condena. Según la fuente, pretenden recuperar privilegios como obtener visa y residir en territorio estadounidense, negados tras la condena.
El columnista plantea una pregunta central: ¿por qué priorizar el retorno a Estados Unidos antes de enfrentar una posible condena en Panamá? La hipótesis que desarrolla: quizás en su cálculo no existe condena panameña. O existe una amnistía, o un indulto del presidente Mulino.
La fuente menciona la posibilidad de que la Asamblea Nacional apruebe una ley de amnistía general que incluya a condenados en el caso Odebrecht. También señala la opción de un indulto presidencial en la última semana de la gestión de Mulino.
«La justicia sería la víctima una vez más y la impunidad, la victimaria», escribe el columnista, según el documento.
El columnista también alude, sin confirmarlo, a la posibilidad de que los hermanos busquen refugio en la Embajada de Estados Unidos en Panamá.
Lectura de Pulso Global. El caso ilustra un patrón conocido en la región: condenas confesadas que no se traducen en cárcel gracias al aparato político. Si Panamá termina aplicando amnistía o indulto a condenados por corrupción sistémica, el mensaje al inversor y al ciudadano es devastador: el Estado de derecho cotiza a la baja. El presidente Mulino llegó al poder con un mandato de estabilidad jurídica. Usarlo para cerrar la puerta giratoria sería coherente con ese mandato. Abrirla sería exactamente lo contrario.


