El columnista Salvador Camarena publicó este martes en El Financiero un análisis sobre la fractura interna de Morena en torno a Omar García Harfuch.
El detonante: una entrevista de Pedro Miguel —periodista de La Jornada y figura del obradorismo— publicada en El País el 19 de junio.
En esa charla, Miguel describió a Harfuch como «un gran técnico» y declaró que preferiría verlo como «secretario de Seguridad vitalicio» antes que dirigiendo el país. Según Camarena, eso equivale a una descalificación directa de sus aspiraciones presidenciales.
Harfuch es senador con licencia. Es el secretario más cercano a la presidenta Claudia Sheinbaum. En 2023, según el columnista, el mismo sector de Morena bloqueó su candidatura a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Camarena señala que el padre de Harfuch, Javier García Paniagua, fue dirigente nacional del PRI y uno de los «tapados» de López Portillo rumbo a 1982. Su abuelo, el general Marcelino García Barragán, encabezó la Secretaría de la Defensa Nacional con Díaz Ordaz. Pedro Miguel omitió esos antecedentes políticos al calificarlo solo como técnico, según el análisis.
El columnista identifica dos equipos dentro del gobierno de Sheinbaum. Uno operativo: Harfuch, Roberto Velasco en SRE, Marcelo Ebrard en Economía y Edgar Amador en Hacienda. Otro de proyección política: funcionarios del obradorismo puro que, según Camarena, labran opciones desde la Ciudad de México. Cita como señal las giras de fin de semana de Luisa María Alcalde junto a la jefa de gobierno Clara Brugada.
Lectura editorial. El aparato político de Morena ya opera en modo sucesorio, aunque falten años. El intento de reducir a Harfuch a «técnico sin perfil político» es un movimiento clásico de exclusión burocrática: se elogia para neutralizar. Mientras la presidenta depende de perfiles con orientación de libre gestión y orden para sostener la gobernabilidad, el ala ideológica mueve fichas. El contribuyente mexicano paga las consecuencias de esa disputa interna: la política de seguridad y la económica quedan subordinadas a la aritmética del poder dentro de un solo partido.


