VENEZUELA (Pulso) — Confirmado. Tras 14 días de búsqueda, la familia de Lucas Gámez confirmó el hallazgo del cuerpo del menor.
El niño, de 9 años, quedó atrapado bajo los escombros del edificio Miramar, en La Guaira, Venezuela. El colapso ocurrió tras los fuertes terremotos que sacudieron el país, según la fuente.
Sus padres, Blancalida Martínez y Marcos Gámez, permanecieron en el lugar durante toda la operación. No se movieron.
Lucas había viajado con sus tíos a disfrutar un día en la playa. Al sentir el primer movimiento, su madre corrió hacia el edificio. Lo encontró derrumbado por completo.
Este lunes, mientras aún figuraba como desaparecido, el niño cumplió 9 años. Su familia organizó un festejo simbólico frente a los escombros. Llevaron una torta y le cantaron el cumpleaños feliz.
«Feliz cumpleaños, Lucas. Que el mejor regalo de tus 9 años sea volver a casa con vida», escribió su madre en Instagram días atrás. Sus compañeros de escuela también le grabaron un video de aliento.
El séptimo día, Blancalida pidió ingresar a la zona de escombros. Con casco y con la voz quebrada, le gritó a su hijo que estaba ahí con el papá. Que no se rindiera.
Este miércoles llegó la confirmación más dolorosa. El cuerpo fue localizado entre los restos del inmueble.
La muerte de Lucas expone una tragedia de dimensiones humanas inconmensurables. Un niño que cumplió años entre escombros, con una familia que apostó hasta el último segundo. Las preguntas sobre el estado de los edificios en Venezuela y la capacidad de respuesta ante desastres quedan abiertas. Las respuestas, pendientes.


