MENDOZA (Pulso) — Confirmado. Diecisiete personas quedaron detenidas en Mendoza tras 20 allanamientos simultáneos.
La investigación duró dos meses. Se centró en robos a repartidores cometidos con falsos pedidos de comida en Godoy Cruz.
La modalidad consistía en llamar a los trabajadores hasta direcciones determinadas. Allí eran amenazados y despojados de motocicletas, cascos, teléfonos, dinero y mochilas.
La pesquisa estuvo a cargo de la Unidad Investigativa de Godoy Cruz. Intervino la Unidad Fiscal de Robos, Hurtos Agravados y Sustracción de Automotores.
Entre los detenidos figuran cinco sospechosos señalados como autores principales. La ministra de Seguridad y Justicia de Mendoza, Mercedes Rus, dijo que el objetivo fue detenerlos en sus viviendas.
«Estamos yendo a buscar a los delincuentes a sus lugares», sostuvo Rus, según Los Andes.
Los procedimientos permitieron recuperar objetos vinculados con robos de motos y pertenencias de delivery. La Policía también secuestró siete bicicletas, mochilas, cascos, teléfonos, prendas de vestir, una escopeta, municiones y tres réplicas de armas de fuego.
En uno de los domicilios allanados hallaron estupefacientes. Por ese hallazgo intervino la Justicia Federal.
La investigación también alcanzó robos contra ciclistas en la misma zona. En uno de esos hechos, dos víctimas perdieron tres bicicletas. Dos eran del sistema público Bicitrans.
El rastreo GPS llevó una de esas unidades a unos 30 metros de un domicilio investigado. Otra fue recuperada dentro de un zanjón.
Los 17 detenidos quedaron a disposición judicial. La causa seguirá con ruedas de reconocimiento y otras medidas.
El caso expone un daño directo sobre el trabajo callejero y el patrimonio de los vecinos. También vuelve a mostrar una verdad incómoda: cuando el delito se organiza, la respuesta estatal debe ser rápida y precisa.
Aquí está en juego la libertad de trabajar sin amenazas y sin robo. También la propiedad, el orden y el uso eficiente de la fuerza pública.