COLOMBIA (Pulso) — El Gobierno lanzó un plan de choque para enfrentar el riesgo de apagón si llega una megasequía. La decisión llegó después del consejo de ministros adelantado por el presidente Abelardo De La Espriella con su gabinete en pleno.
El mandatario dijo que la prioridad es el «ahorro, disponibilidad de combustibles, principalmente gas, despacho de las térmicas y utilización de la capacidad existente al máximo posible».
El Ministerio de Minas expidió el Decreto 1491 del 6 de octubre de 2026. La norma hace parte de las acciones preventivas frente al fenómeno de El Niño.
La cartera explicó que el decreto busca preparar las plantas de generación térmica para respaldar la demanda. También apunta a sostener la continuidad del servicio cuando baje la generación hidráulica.
MinMinas señaló que las térmicas podrán abastecerse de diferentes agentes. Hasta ahora, ese suministro se concentraba en uno solo, según la explicación oficial.
El Sistema de Información de Combustibles Líquidos, SICOM, permitirá habilitar varios agentes. La cartera sostuvo que así se mantiene el control y la trazabilidad de las operaciones.
La medida se suma al Plan Energía YA. Ese programa incluye una inversión de $1,9 billones para proteger el servicio de energía. También contempla acciones para asegurar gas y facilitar proyectos de generación y transmisión.
El fondo de la decisión es claro: el Estado intenta comprar tiempo con más regulación y más coordinación. La apuesta es evitar que la escasez de agua termine golpeando a hogares, empresas y empleo.
También queda claro quién paga el riesgo: los contribuyentes y los usuarios, si el sistema falla por falta de previsión. Por eso, la prioridad debería ser eficiencia, oferta confiable y menos improvisación burocrática.