ARGENTINA (Pulso) — La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, visitará Argentina a fin de mes. La invitación partió del presidente Javier Milei. El anuncio lo realizó el ministro de Economía, Luis Caputo.
Caputo publicó el comunicado en sus redes. Texto literal: «Tengo el agrado de anunciar que a fin de mes recibiremos en la Argentina a la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, quien visitará nuestro país invitada por el presidente Javier Milei».
El ministro enmarcó el viaje «en el marco del exitoso programa económico en curso». Agregó que la visita «permitirá continuar profundizando el trabajo conjunto y el apoyo del FMI para consolidar los avances alcanzados en materia de estabilidad y crecimiento económico».
El viaje llega tras la segunda revisión del acuerdo, cerrada a fines de mayo. En ese contexto, Caputo y el secretario de Finanzas, Federico Furiase, presentaron el programa financiero hasta 2027. El viceministro José Luis Daza había anticipado el esquema. Su afirmación, según el documento: «El programa financiero para el 2026 está absolutamente cerrado, las fuentes están identificadas».
El equipo económico detalló ante Georgieva la estrategia para afrontar pagos en moneda extranjera. Ese detalle fue condición para completar la revisión del organismo.
Desde enero hay señales públicas de respaldo mutuo. En Davos, Georgieva publicó en X: «Elogié el sólido desempeño de la economía argentina y el progreso en la acumulación de reservas». Caputo respondió en la misma red. El Banco Central, según el Gobierno, comenzó a comprar reservas en la llamada «Fase 4» del programa.
Confirmado. En desarrollo.
La visita de Georgieva a Buenos Aires es un respaldo institucional difícil de ignorar. El FMI no viaja a celebrar fracasos. Que la directora gerente acepte la invitación de Milei —con programa financiero cerrado hasta 2027 y reservas en acumulación— subraya que el ajuste fiscal argentino tiene aval técnico internacional. Para quienes apostaron por el libre mercado y el orden presupuestario, la agenda de fin de mes llega como confirmación, no como promesa.

