ARGENTINA (Pulso) — Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, se reunió este domingo con el presidente Javier Milei en Casa Rosada. También participó el ministro de Economía, Luis Caputo.
Antes del encuentro, Georgieva ofreció una conferencia de prensa junto a Caputo en el Ministerio de Economía. Allí destacó la disciplina fiscal del Gobierno. Mencionó el aporte de petróleo, gas, minería y agricultura. Recomendó enfocar reformas en construcción, servicios y logística. Respaldó la reforma laboral y subrayó el rol de las pymes en el empleo formal.
Sobre financiamiento, fue directa: «No vemos la necesidad de que Argentina tenga que volver a solicitar un financiamiento adicional del Fondo». Argumentó que el país aplicó «una estrategia muy abarcativa» para asegurar «la viabilidad de Argentina a lo largo del 2027». Confirmó que el Banco Central ya superó la meta de compra de USD 10.000 millones para este año.
El riesgo país, sin embargo, no logra perforar los 400 puntos básicos, según consigna Infobae.
La agenda continúa este lunes. Georgieva mantendrá un encuentro con estudiantes de universidades privadas y públicas —entre ellas UTDT, Udesa, UBA y La Plata— en el Palacio Libertad. Por la noche, cenará con empresarios del sector energético, tecnológico y del agro. El martes viajará a Vaca Muerta junto a Caputo para visitar el yacimiento Loma Campana, donde la recibirá el presidente de YPF, Horacio Marín. El miércoles abandonará el país rumbo a Uruguay.
En paralelo, la Junta Interna de ATE del Ministerio de Economía presentó una carta a Georgieva para repudiar su visita. Según el documento, la categoría salarial más baja del convenio colectivo (F0) percibe $491.106, cifra que ATE califica como equivalente al «16% de lo que necesitamos para vivir dignamente», según la canasta calculada por el sindicato de Aceiteros en $3.000.352.
Lectura editorial. La visita de Georgieva opera como respaldo externo al programa de Milei en año electoral. El FMI no exige más ajuste: exige sostener el ancla fiscal y acumular reservas. Eso es exactamente lo que el Gobierno viene ejecutando. El reclamo gremial de ATE ilustra la resistencia del aparato estatal al saneamiento de las cuentas públicas; pero la carta no cambia los números: la disciplina fiscal es el activo que hoy le da credibilidad internacional a la Argentina.


