PERU (Pulso) — Ricardo Gareca volvió a señalar al Estado peruano. En diálogo con Perú 21, el entrenador afirmó que el país no carece de talento sino de voluntad política para desarrollarlo.
«O no se ve o no se quiere ver. Yo soy un convencido que no se quiere ver», declaró. La frase resume su diagnóstico: el problema no es técnico, es de decisión.
Gareca pidió una política deportiva «muy federativa» y con alcance territorial. «En todo el país», insistió. Mencionó explícitamente a la selva, la altura y la costa como reservas de talento sin explotar.
El extécnico amplió el reclamo más allá del alto rendimiento. «No solamente de deporte de alto nivel o profesional, sino los deportes amateurs», dijo. La base, según su planteo, es parte del sistema.
Sobre el impacto social, recordó la clasificación al Mundial de Rusia 2018. «Hubo cuarenta mil peruanos allá en Rusia», afirmó. Vinculó esa movilización con el efecto que una apuesta pública sostenida podría generar en familias y comunidades.
Consultado por el gobierno entrante, Gareca evitó el terreno político. «Yo solamente hablo de deporte y de lo que vi, nada más», aclaró. Sí sostuvo que quien invierta en competencia juvenil «se lo van a agradecer eternamente» los jóvenes y sus padres.
Su mensaje central fue directo: «Perú lo que necesita en este momento es un gesto de grandeza».
Pulso Global observa lo evidente: cuando un técnico extranjero debe pedir lo que el Estado debería hacer por defecto, el fallo es institucional. El talento no espera. La burocracia, en cambio, siempre encuentra razones para postergar. Cada año sin política deportiva es un costo real para la juventud peruana, pagado sin factura visible.


