ARGENTINA (Pulso) — El FBI y el Departamento de Justicia de Estados Unidos investigan a la Asociación de Fútbol Argentina (AFA). Lo confirmó el medio argentino La Nación. Las pesquisas apuntan a presunto lavado de activos y fraude bancario.
Las autoridades tomaron testimonios durante la Copa del Mundo. El empresario Guillermo Tofoni mantuvo una videoconferencia de tres horas con fiscales y agentes del FBI de Washington D.C. y Miami. La reunión ocurrió en la semana del 29 de junio.
Según la fuente, Tofoni se reunió en septiembre de 2024 con el Ministerio de Seguridad de Argentina. Ese encuentro derivó en el traslado de información a funcionarios estadounidenses sobre posibles focos de riesgo vinculados a la AFA.
El foco central es la empresa TourProdEnter LLC. Esa firma operó como agente de cobro de la AFA. Administró al menos US$ 260 millones de ingresos de la entidad. Las autoridades detectaron US$ 57 millones distribuidos entre sociedades sin justificación económica clara.
Las pesquisas también abarcan contratos con multinacionales. Adidas habría pagado US$ 60 millones. Warner, US$ 40 millones. Ambos cobros habrían pasado por la firma de Javier Faroni, productor teatral y exlegislador de Buenos Aires. Los movimientos se realizaron a través de Citibank, Synovus, JP Morgan, PNC Bank y Bank of America.
El FBI busca testigos con conocimiento directo sobre las decisiones de Claudio «Chiqui» Tapia y Pablo Toviggino. También analiza convocar a exfuncionarios del gobierno de Javier Milei con acceso a información sobre operaciones de la AFA.
El embajador de la AFA, Tomás Regalado, y el abogado Mariano Lizardo solicitaron desde Miami respeto por la presunción de inocencia. Argumentaron, según la fuente, que investigar no implica culpabilidad.
El caso expone algo más que irregularidades deportivas. Cientos de millones de dólares fluyeron por el sistema financiero estadounidense bajo estructuras de difícil trazabilidad. Cuando el aparato estatal de un organismo deportivo opera con esa opacidad, el daño recae sobre el contribuyente y sobre la integridad del sistema. La intervención del FBI es, por ahora, la única garantía de que alguien rinda cuentas.


