ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Agentes del FBI detuvieron a Claudio «Chiqui» Tapia en el aeropuerto JFK de Nueva York.
Le solicitaron sus teléfonos celulares y dispositivos electrónicos. También incautaron computadoras y teléfonos de otros integrantes de la comitiva, según Infobae.
El vuelo charter AR 1971 de Aerolíneas Argentinas estaba previsto para las 6:00. Partió cerca de las 8:15. Miles de hinchas esperaban al plantel subcampeón en Ezeiza.
Lionel Messi y Rodrigo De Paul no viajaron en ese vuelo. Messi llegó un día después en su avión privado y se trasladó a Rosario.
Citación judicial
Según documentos judiciales citados por Infobae, Tapia deberá declarar ante la Corte del Distrito Sur de Florida. Se le solicitó aportar información sobre Tourprodenter y comunicaciones con Pablo Toviggino, Diego Lucero y Javier Faroni.
Tourprodenter LLC, registrada en Florida, opera como agente comercial exclusivo de la AFA para patrocinios, amistosos y derechos de televisión. La sociedad es administrada por Javier Faroni y su esposa Erica Gillette.
La investigación está a cargo de tres fiscales federales: Patrick Gushue y Christopher Ting, en Washington, y Michael Berger, en el Distrito Sur de Florida. Gushue integra la Unidad de Integridad Bancaria del Departamento de Justicia.
Las operaciones bajo análisis superan los 300 millones de dólares, según las fuentes. Los fondos circularon por cuentas en Bank of America, Citibank, JP Morgan, Synovus y PNC Bank. Solo por PNC Bank pasaron 13.554.200,64 dólares en menos de un año.
Parte del dinero permanecía en las cuentas entre 24 y 72 horas antes de ser transferido. Se identificaron giros a sociedades con escasa actividad conocida: Soagu, Marmasch, Delker, Velpasalt y Mafer recibieron 3.171.800 dólares solo desde PNC Bank.
Las fuentes consultadas aclararon que, en su etapa inicial, la investigación no implicaba imputaciones formales ni apertura de causa penal.
Lectura editorial
La imagen de un dirigente deportivo entregando sus dispositivos al FBI en la pista de un aeropuerto internacional no es menor. Habla de una justicia federal que actúa sin importar pasaportes ni cargos institucionales.
Lo que está en juego es el manejo de dinero de contratos vinculados a la selección nacional. El aparato burocrático que administró esos fondos operó, según la documentación, con sociedades de vida corta y cuentas de tránsito rápido. Los contribuyentes y los hinchas merecen saber adónde fue ese dinero.


