MÉXICO (Pulso) — San Diego, California. Genaro López se declaró no culpable el lunes ante un tribunal federal. Los cargos: narcotráfico a través de un túnel transfronterizo descubierto en 2022.
López fue extraditado desde México el viernes pasado. Compareció en San Diego la tarde del lunes. El Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó la declaración este martes.
La Fiscalía lo describe como un «poderoso narcotraficante» que operaba a ambos lados de la frontera.
El túnel. El pasadizo fue descubierto el 12 de mayo de 2022. Se extendía desde Tijuana hasta una bodega cerca del puerto de entrada de Otay Mesa, California. Longitud: 540 metros. Contaba con paredes reforzadas, sistema de rieles, electricidad y ventilación.
En una casa de seguridad en National City, los investigadores incautaron cerca de 800 kilogramos de cocaína, 74.8 kilogramos de metanfetamina y 1.6 kilogramos de fentanilo.
Antecedentes. En julio de 2021, autoridades detectaron otra casa de seguridad en Chula Vista, California. Desde allí operaban vehículos para el tráfico de droga, según la acusación. López habría huido a México ese mismo año tras una orden de registro. Permaneció prófugo hasta el 10 de marzo, cuando autoridades mexicanas lo detuvieron a petición de Estados Unidos.
Cuatro colaboradores suyos fueron arrestados, se declararon culpables y ya fueron sentenciados.
López permanece detenido sin derecho a fianza. Deberá regresar a corte en agosto.
La extradición confirma que la cooperación bilateral funciona cuando se aplica. El aparato criminal que describe la Fiscalía —túneles industriales, casas de seguridad, redes de distribución— no opera en el vacío. Requiere territorio, impunidad y tiempo. Que López haya permanecido prófugo más de tres años en México es el dato que el Estado mexicano debería explicar.


