COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. El presidente electo Abelardo de la Espriella denunció un presunto plan para atentar contra su vida.
Según reportes de inteligencia, estructuras del ELN y disidencias de las FARC habrían ofrecido hasta 3.000 millones de pesos para ejecutar el ataque. Así lo informó el equipo del presidente electo.
Las alertas advierten, además, de presuntos intentos de infiltración en eventos públicos y ruedas de prensa. Los reportes mencionan escenarios con presencia de niños y adultos mayores «con el propósito de aprovechar estos escenarios para materializar una acción violenta», según la fuente.
El equipo de De la Espriella solicitó a las autoridades adelantar con la mayor celeridad las investigaciones. El objetivo: establecer el origen de la amenaza, identificar responsables y neutralizar cualquier acción de riesgo.
Pese a las amenazas, el presidente electo no suspenderá su agenda de empalmes territoriales. Ya recorrió Norte de Santander, Huila, Casanare y Santander. Este fin de semana realiza encuentros con autoridades de Antioquia.
«Colombia no puede ceder ante las amenazas de quienes pretenden imponer el miedo mediante la violencia», señaló el equipo de gobierno. Anunciaron controles extraordinarios para proteger a ciudadanos y miembros del equipo.
En desarrollo.
Lectura editorial. La amenaza llega mientras el equipo de empalme de De la Espriella ya denunció cuatro presuntos casos de corrupción en el gobierno Petro. El patrón es conocido: cuando el poder criminal percibe que pierde terreno, recurre a la intimidación. Que el presidente electo mantenga su agenda es una señal de temple. La pregunta que Colombia debe hacerse es cuánto espacio político y territorial le cedió el gobierno saliente a las estructuras que hoy ponen precio a una cabeza.


