ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Ginés Meléndez, quien dirigió durante décadas las selecciones juveniles de España, intentó entre tres y cuatro veces convencer a Lionel Messi de jugar para La Roja. Así lo relató en charla con LA NACION desde Nueva Jersey.
Meléndez lo siguió desde adolescente en las inferiores del Barcelona. «Bueno, pues la situación yo la conocía desde que era muy pequeñito», explicó. Sus contactos llegaron a través de entrenadores, compañeros de club y mensajes directos. Siempre encontró la misma respuesta: Messi quería jugar con Argentina.
El episodio más revelador ocurrió en Albacete. Barcelona disputó un Campeonato juvenil en esa ciudad. Messi no pudo jugar por su condición de extranjero. Desde la tribuna, Meléndez volvió a intentarlo. «Tú tenías que jugar conmigo, tenías que jugar con España», le dijo, según su propio relato.
Ante el riesgo de que Argentina lo convocara primero, Meléndez propuso citarlo formalmente. La idea llegó al presidente de la Federación Española, Ángel María Villar. La respuesta fue negativa: «Eso no se lo hago yo a mi amigo Julio», dijo Villar, en referencia a Julio Grondona, según Meléndez.
En 2003, durante el Mundial Sub 17 de Finlandia, España venció a Argentina 3-2 en semifinales. Meléndez le dijo entonces a su rival: «Yo voy a ser campeón del mundo porque vosotros no han traído a Leo Messi». España perdió luego la final 1-0 ante Brasil.
El 29 de julio de 2004, Messi debutó con la Sub 20 argentina ante Paraguay en la cancha de Argentinos Juniors. Para el Mundial Sub 20 de Países Bajos en 2005, ya era jugador de la celeste y blanca.
Dos décadas después, Meléndez recuerda a un chaval «de dibujos animados»: «La cogía, metía gol; la volvía a coger y metía gol. Su coordinación ojo-pie era espectacular, parecía un robot».
La historia pudo haber sido radicalmente distinta. Una sola voluntad —la del propio Messi— cerró la puerta al aparato federativo español. El libre ejercicio de esa decisión personal construyó una de las carreras más grandes del fútbol mundial.


