EL SALVADOR (Pulso) — El Gobierno de El Salvador instaló un hospital humanitario en la avenida principal de Playa Grande, estado de La Guaira. El operativo responde al doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela el 24 de junio.
La instrucción fue directa del presidente Nayib Bukele, según comunicado oficial salvadoreño. Bukele mantiene monitoreo permanente y coordina el envío de ayuda.
El contingente incluye médicos, paramédicos y veterinarios. Atención a personas: las 24 horas. Atención a mascotas y animales domésticos: de 8:00 a 18:00.
Los servicios disponibles son registro y triaje, atención médica general y especializada, estabilización de pacientes críticos, apoyo psicológico y consulta veterinaria. El operativo incluye además distribución de alimentos, medicamentos e insumos de primera necesidad.
Las brigadas salvadoreñas participaron también en búsqueda y rescate de personas atrapadas y en remoción de escombros en vías principales, según el comunicado. El objetivo declarado: restablecer movilidad y seguridad en la zona.
El hospital temporal busca aliviar el colapso del sistema de salud local, según informó el gobierno salvadoreño. Las autoridades venezolanas agradecieron públicamente el apoyo y calificaron el hospital de campaña como «un refuerzo sustancial».
La cifra de muertos por el doble sismo ascendió a 4.333 tras el hallazgo de 215 nuevos cuerpos. Así lo informó Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional venezolana, en rueda de prensa. Los equipos de rescate continúan trabajando entre escombros.
El despliegue salvadoreño continuará hasta que se restablezcan condiciones mínimas de normalidad en los servicios de salud y asistencia social de La Guaira, según el comunicado.
Confirmado. En desarrollo.
El operativo de Bukele ilustra un modelo de acción concreta: recursos técnicos, humanos y logísticos desplegados sin burocracia multilateral. Mientras Venezuela enfrenta una catástrofe que su propio aparato estatal no logra contener, la respuesta llega desde un gobierno que eligió resultados sobre discursos. El contraste es elocuente.


