COLOMBIA (Pulso) — Barranquilla recibió el 3 de agosto una delegación multidisciplinaria de la CONMEBOL. El objetivo: inspeccionar los avances físicos del estadio Metropolitano. La agenda arrancó el lunes y culmina este jueves 6 de agosto.
El foco de esta jornada es conexiones y logística. La comisión verificará estándares de calidad y aplicará correcciones tecnológicas si son necesarias. Así lo confirma la Federación Colombiana de Fútbol (FCF).
En las mesas de trabajo participan funcionarios de la Alcaldía de Barranquilla, delegados de la FCF y el equipo de ingenieros del consorcio constructor. El presidente de la FCF, Ramón Jesurún, sigue de cerca los avances.
Según comunicado de la FCF, la inspección «ratifica el compromiso conjunto entre la CONMEBOL, la administración local y la FCF para entregar un escenario a la altura del fútbol sudamericano».
Las obras se ejecutan bajo estándares internacionales del proyecto de reinversión promovido por la CONMEBOL. La entrega está prevista para mediados de noviembre. Primero llegará la final de la Copa Sudamericana. Después, el estadio remodelado quedará como casa oficial de la Selección Colombia.
La administración del alcalde Alejandro Char lidera la ejecución de las obras. La FCF confía en los tiempos anunciados.
Lectura editorial. Un estadio de estándar continental es activo concreto para la ciudad y para el fútbol colombiano. La inversión en infraestructura deportiva, cuando responde a exigencias técnicas verificables y no a capricho burocrático, genera retorno real: turismo, imagen y competitividad. Barranquilla apuesta por ese modelo. El resultado, en noviembre, hablará por sí solo.


