ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. El hombre detrás del intento fue Delem, nombre artístico de Vladem Lázaro Ruiz Quevedo. Técnico brasileño. Director General del Fútbol Amateur de River en los años 90.
El episodio ocurrió en 2000. El entrenador Eduardo Abrahamian dirigió una práctica. El equipo de Messi ganó 15 a 0. Abrahamian fue de inmediato a buscar a Delem, según publicó años después el diario catalán Sport.
Delem vio al chico zurdo y pequeño. Conversó con la familia. Hizo gestiones para ficharlo. Ofreció además hacerse cargo del tratamiento médico de Messi, algo que, según el propio jugador, Newell's nunca había pagado.
Messi lo contó en entrevista con el periodista Sebastián «Pollo» Vignolo: «Me dicen 'te tenés que quedar, quedate, quedate. Trae el pase y hacemos todo'». Cuando fue a buscar el pase a Newell's, según sus palabras, «me sacaron cagando». El pase nunca llegó. Después vino Barcelona.
Delem no era un descubridor cualquiera. Su viuda, Ana María «Tuti» Pintos, recuerda que también fue él quien trajo a Ariel Ortega desde Jujuy a Buenos Aires, junto a su familia, y los ubicó en un departamento.
El resultado de su etapa al frente de las inferiores de River fue de 5 campeonatos de la AFA, 6 campeonatos internacionales y 4 subcampeonatos internacionales. De su cantera salieron Pablo Aimar, Hernán Crespo, Javier Saviola, Javier Mascherano, Martín Demichelis, Gonzalo Higuaín y Marcelo Gallardo, entre otros.
Antes de River, Delem fue campeón con Gremio en 1956, 1957, 1958 y 1959.
Esto es lo que se sabe.
La anécdota no es solo fútbol. Es el retrato de un sistema: un club privado dispuesto a invertir en talento y en salud de un menor; una institución rival que bloqueó la transferencia por burocracia y celo corporativo. El libre mercado del fútbol —pases, contratos, competencia entre clubes— habría resuelto el caso en horas. La lógica del «es nuestro y no te lo damos» fue lo que casi sepultó la carrera de Messi antes de comenzar. Delem hizo lo correcto. El sistema falló.


