NICARAGUA (Pulso) — La OEA acogió este miércoles una propuesta pendiente de votación. El objetivo: convocar una reunión de consulta de ministros de Exteriores sobre Nicaragua.
El Subsecretario de Estado Michael Kozak la presentó ante el Consejo Permanente. «Se ha acabado el momento de hablar, es el momento de una respuesta formal, institucional y colectiva», declaró según la fuente.
Kozak calificó al régimen de «monarquía autoritaria que no tiene intención de dejar el poder». Pidió respaldo porque EE.UU. no puede «ser el único país en tomar medidas serias».
La propuesta condena los daños provocados por el Gobierno de Ortega. No autoriza el uso de fuerzas armadas, aclaró el subsecretario.
La sesión abrió con Rosa María Payá, relatora de la CIDH. Alertó sobre persecución religiosa y represión política. Señaló que el Estado de Nicaragua se retiró de la OEA en 2023. «Los nicaragüenses no», subrayó.
Payá alertó además sobre declaraciones de Ortega del 19 de julio. Ese día afirmó que en Nicaragua «no volverá a haber elecciones». También alertó sobre una reforma constitucional presentada el 28 de julio para ampliar el mandato de la copresidencia.
Ortega gobierna desde 2007. Tiene 80 años. Desde 2017 dirige el país junto a su esposa Rosario Murillo, primero como vicepresidenta. La reforma constitucional de 2025 la establece como copresidenta. EE.UU. acusó a Murillo de haberse inventado el cargo «sin elecciones, sin mandato y sin legitimidad».
Las elecciones generales estaban previstas para noviembre de 2026. Las enmiendas constitucionales las desplazaron a noviembre de 2027. El propio Ortega las descartó en público el 19 de julio.
Perú expresó «profunda preocupación». Ecuador señaló que el nombramiento de vicepresidente sin consulta popular configura «una sucesión controlada». Costa Rica pidió actuar con responsabilidad. Argentina rechazó las pretensiones de Ortega.
El aparato sandinista consolida así un modelo de poder hereditario sin rendición de cuentas. La propuesta en la OEA es la primera respuesta institucional colectiva. Para Pulso Global, cada semana sin elecciones es una semana en que el hemisferio normaliza la extinción de la democracia representativa. La presión de Washington y sus aliados regionales llega tarde, pero llega.


