CHILE (Pulso) — Sebastián Edwards, economista de la Universidad de California en Los Ángeles, se declaró «extraordinariamente optimista sobre la mayoría de América Latina». Lo dijo en el seminario From Global to Local, organizado por Moneda Patria Investment.
A su juicio, la región atraviesa un proceso de «redescubrimiento». La clave: «volvemos a tener sentido común». En Chile, ese giro se expresa en la megarreforma y en dejar atrás lo que Edwards llamó «la cultura de la destrucción» del estallido social.
«Nos estamos moviendo en la dirección correcta», afirmó. Agregó que el país cuenta con los «hard assets» necesarios para la transición a una economía moderna.
El diagnóstico más severo fue para Codelco. Edwards lo fue directo: «Codelco está en este momento en una crisis profunda y requiere de cirugía mayor». Señaló como principal problema el estancamiento productivo. Contrastó con Perú y la República Democrática del Congo, donde la producción minera ha crecido con fuerza.
No propuso privatización total. La calificó de «políticamente muy difícil». En cambio, planteó una ruta concreta: transformar Codelco en un holding donde cada división opere como sociedad anónima separada. Según Edwards, basta con reformar la ley 19.137, que tiene solo cuatro artículos.
También exigió focalización. Codelco «no debe distraerse en entrar en negocios sobre los cuales no sabe y que no son su core business», advirtió.
La lectura de Pulso Global es clara. Codelco acumula años de burocracia estatal sin rendición de cuentas efectiva. La propuesta de Edwards no es radical: es administración básica de libre empresa aplicada a un activo público. Convertir divisiones en sociedades anónimas introduce disciplina de mercado sin necesidad de un debate político estéril sobre privatización. El verdadero costo de la inacción lo pagan los contribuyentes chilenos.


