CUBA (Pulso) — La Habana lanzó su contraataque verbal. El presidente cubano Miguel Díaz-Canel acusó a Estados Unidos de promover «alianzas de ultraderecha que recuerdan al fascismo hitleriano o la tenebrosa Operación Cóndor». Lo publicó en redes sociales.
El detonante fue directo. El secretario de Estado Marco Rubio presidió el jueves la Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político en Washington. Allí afirmó que «el régimen cubano contribuyó a forjar la extrema izquierda» en Estados Unidos y el hemisferio. Agregó que Cuba «permanece inextricablemente vinculada a los grupos y movimientos de extrema izquierda en todo Occidente».
El Departamento de Estado respaldó la convocatoria con datos propios. Según el organismo, «el terrorismo antigubernamental de extrema izquierda es ahora responsable de más ataques y complots en Estados Unidos que cualquier otra categoría ideológica».
Díaz-Canel no ofreció cifras que rebatieran ese diagnóstico. Optó por la acusación cruzada: señaló a «la derecha imperial y sus acólitos» como responsables de crímenes en Gaza, Irán y la frontera migratoria, según su publicación.
El contexto económico pesa sobre La Habana. La CEPAL proyecta una contracción de al menos 6,5% para la economía cubana. Economistas independientes, según la fuente, estiman una caída acumulada de más del 15% entre 2020 y 2025. Washington impuso un bloqueo petrolero desde enero y nuevas sanciones en mayo que, según el reporte, ahuyentan a empresas extranjeras.
La vía diplomática está estancada. Confirmado.
Lectura editorial. Mientras el régimen de La Habana recicla consignas de los años setenta, su aparato estatal colapsa bajo el peso de décadas de economía planificada y la presión de máxima presión que la administración Trump aplica con disciplina. Rubio, con autoridad moral y familiar sobre el tema cubano, elige el lenguaje de los hechos: redes de influencia, financiamiento ideológico, terrorismo documentado. Díaz-Canel responde con metáforas. Esa asimetría lo dice todo sobre quién gobierna para su pueblo y quién gobierna para sobrevivir.


