COLOMBIA (Pulso) — La concesión Devimed finalizó este viernes. Desde el sábado, el tramo Bello-El Santuario —52 kilómetros— queda en manos del Instituto Nacional de Vías (Invías).
Devimed entrega una vía calificada con 4,6 sobre 5. La inversión en mantenimiento de doble calzada fue de $1,8 billones en 22 años, según la concesión.
Invías recibirá también una ambulancia, una grúa y básculas de pesaje para camiones. El inventario completo se publicará la próxima semana, según confirmó la entidad a El Colombiano.
Peajes: cobro físico temporal
El cobro electrónico se suspenderá por pocas horas durante la transición técnica. Invías lo calificó de «medida temporal». Juan Manuel Vicente, CEO de Flypass, confirmó que trabajan con las entidades para restablecer el servicio «lo antes posible».
El precedente que preocupa
El tramo El Santuario-Caño Alegre lleva bajo Invías desde agosto de 2018. Resultado: más de 100 huecos en 123 kilómetros, sin grúas ni ambulancias. Julio César Flórez, líder de la veeduría Los Magníficos de la Ruta 60, documentó el deterioro. Mauricio Gómez, comerciante en Cocorná, señaló: «la vía quedó abandonada desde que Invías se hizo cargo».
Desde el 25 de febrero, ciudadanos bloquearon el cobro en los peajes El Santuario y Puerto Triunfo en protesta por el mal estado. Invías no ha respondido a los millones dejados de recaudar.
Antioquia ya solicitó formalmente a la Nación la transferencia de 11 vías, incluidas las de Devimed.
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El patrón es claro. Cada vez que el aparato estatal reemplaza a una concesión privada en Colombia, el mantenimiento colapsa y el usuario paga con llantas reventadas y riesgos de vida. Devimed deja una vía en estado óptimo; Invías hereda un activo valioso sin presentar un plan de operación. El contribuyente antioqueño tiene razones para exigir respuestas antes de que el deterioro, no si llega, sino cuándo llega, vuelva a repetir la historia del corredor a Puerto Boyacá.


