COLOMBIA (Pulso) — Puerto Colombia, Atlántico. A menos de una semana de la posesión, Abelardo de la Espriella reunió por primera vez a su gabinete completo. El encuentro se realizó en el colegio Marymount, sector de Sabanilla.
La jornada comenzó pasadas las 9:00 de la mañana. Participaron representantes de la Iglesia católica, se celebró una misa y se proyectaron videos religiosos.
El presidente electo entregó a cada asistente una biblia azul con el mapa de Colombia y la imagen del Sagrado Corazón de Jesús. También entregó una agenda con el mismo diseño.
Entre los presentes estuvieron los ministros designados Rodrigo Lara (Interior), Paola Holguín (Cultura) e Iván Cancino (Justicia). También asistió el vicepresidente electo José Manuel Restrepo y la esposa del mandatario, Ana Lucía Pineda.
De la Espriella dirigió palabras a su equipo. «Nada importante se hace solo», afirmó según el video publicado en sus redes. Agregó: «Creo que estoy de alguna manera tocado por el Espíritu Santo, porque he escogido a grandes colombianos».
En su cuenta de X escribió: «Para construir una gran Nación hay que poner a Dios en el centro de cada decisión». Calificó a sus ministros como «mujeres y hombres íntegros, capaces y comprometidos» con la «Patria Milagro».
El retiro fue descrito por la organización como un espacio de diálogo sobre los principios que orientarán la nueva administración, no como acto protocolario.
Lectura de la casa. El gesto es deliberado y cargado de señal. Un gabinete que inicia con retiro espiritual, misa y biblias personalizadas marca distancia explícita del laicismo militante que caracterizó al gobierno saliente. Para Colombia, un país donde la fe popular es activo social real, el ángulo no es anecdótico: es arquitectura de legitimidad. La pregunta relevante no es si Dios cabe en el Estado, sino si el equipo que De la Espriella reunió en Sabanilla está a la altura del proyecto que prometió. El 7 de agosto empieza la rendición de cuentas.


