COLOMBIA (Pulso) — Bogotá, 22 de julio. El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, confirmó este miércoles que no asistirá a la posesión de Keiko Fujimori en Lima el próximo 28 de julio.
En su lugar enviará una delegación de tres integrantes. La encabeza el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo. La completan el canciller designado, Omar Bula Escobar, y el futuro ministro de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez Amín.
Según el comunicado oficial, De la Espriella permanecerá en Colombia para continuar los llamados «empalmes territoriales». Se trata de reuniones con gobernadores, alcaldes y comunidades para preparar el inicio de su Administración el 7 de agosto.
El equipo de transición señaló que la delegación «ratifica la importancia de la relación estratégica entre Colombia y Perú». También destacó la voluntad del futuro Gobierno de fortalecer vínculos diplomáticos, comerciales y de cooperación con la región.
La decisión llega pocas semanas después de la victoria de Fujimori en las elecciones peruanas. De la Espriella expresó abiertamente su respaldo a la entonces candidata de Fuerza Popular durante la campaña.
El giro es significativo. El presidente saliente, Gustavo Petro, mantuvo una relación tensa con la exmandataria peruana Dina Boluarte. Petro cuestionó en varias ocasiones el proceso judicial contra el expresidente Pedro Castillo, destituido y encarcelado en diciembre de 2022. Boluarte rechazó esas declaraciones como injerencia en asuntos internos. Las diferencias llevaron al retiro mutuo de embajadores en 2023, aunque los vínculos diplomáticos nunca se rompieron formalmente.
El nuevo eje Bogotá-Lima marca un contraste directo con los cuatro años de frialdad bilateral del petrismo. De la Espriella prioriza la agenda doméstica sin descuidar el flanco diplomático: delega con peso, no con protocolo mínimo. Para el libre mercado regional, la sintonía entre los dos gobiernos entrantes abre espacio a una agenda comercial y de cooperación que el ciclo populista anterior bloqueó.


