COLOMBIA (Pulso) — Abelardo «el Tigre» de la Espriella tiene 47 años y es abogado penalista. Según un análisis publicado por BBC News Mundo, su perfil político mezcla elementos viejos y nuevos dentro de la derecha colombiana.
De la derecha tradicional hereda la defensa de la propiedad privada y el escepticismo al Estado en la economía. Su base electoral se concentra en zonas acomodadas y urbanas de la Colombia andina.
Pero hay propuestas inéditas. Según la fuente, no descarta sacar a Colombia del sistema de organizaciones multilaterales. También ha deslizado querer legalizar el porte de armas.
En seguridad propone megacárceles, fortalecer a los militares y acabar con las negociaciones de paz con grupos armados. Se presentó en mítines con chaleco antibalas y un vidrio blindado.
El historiador Germán Mejía Pavony lo califica como iliberal más que derechista. «La versión actual es mucho más desfachatada en su ataque a las instituciones», señala el académico, según la misma fuente.
El politólogo Yann Basset, de la Universidad del Rosario, atribuye parte del auge de De la Espriella al «aburguesamiento» del uribismo dentro del sistema político tradicional.
De la Espriella es también miembro y donante del Partido Republicano en Estados Unidos, según el documento. Donald Trump figura como su principal referente internacional.
En lo cultural se declara contra el aborto, la eutanasia y la adopción homoparental. Rivales lo califican de ultraderechista; él prefiere «extrema coherencia».
La lectura de Pulso Global. El perfil de De la Espriella es exactamente lo que el agotamiento del progresismo produce: un candidato que habla de libre empresa, orden y propiedad privada sin los eufemismos de la tecnocracia. El principio en juego es claro — seguridad jurídica y Estado limitado frente a cuatro años de expansión estatal bajo Petro. Colombia observa si esa oferta se traduce en gobierno.


