COLOMBIA (Pulso) — Nate Morris compareció ante el Senado de Estados Unidos. Allí reveló una señal concreta del próximo gobierno colombiano.
Morris, nominado por Donald Trump para la embajada en Bogotá, afirmó que Abelardo De La Espriella le manifestó su «compromiso» de dejar sin efecto el memorando de entendimiento suscrito con China. Ese acuerdo incorporó a Colombia a la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda.
El memorando fue firmado en mayo por la administración del presidente saliente Gustavo Petro. La firma ocurrió en Pekín, durante el IV Foro Ministerial China-Celac. Colombia participó como presidente pro tempore del mecanismo regional.
El documento buscaba fortalecer la cooperación en infraestructura, comercio, inversión y desarrollo tecnológico. La Cancillería colombiana lo calificó entonces como «la decisión más importante para el país en los últimos 25 años».
Morris fue directo ante los senadores: «Todas las naciones tienen que tomar una decisión, si es Estados Unidos o China, con quien quieren hacer negocios». Añadió que ve «una extraordinaria oportunidad de abrir la economía colombiana de nuevo» con el gobierno entrante.
De La Espriella asume la Presidencia este viernes 7 de agosto. El retiro del memorando sería uno de sus primeros movimientos en política exterior, según lo confirmado por Morris.
Confirmado. En desarrollo.
Lectura editorial. El compromiso de De La Espriella —transmitido al Congreso de EE. UU. antes incluso de tomar posesión— marca una ruptura nítida con la apuesta de Petro por Pekín. Para Colombia, salir de la Ruta de la Seda no es solo un gesto simbólico: es una señal directa a los mercados de que la inversión privada occidental vuelve a tener garantías. El libre comercio y la seguridad jurídica se ganan o se pierden también en estas decisiones de alineamiento. El nuevo gobierno elige el lado del mercado abierto.


