COLOMBIA (Pulso) — Barranquilla, 10 de julio. Abelardo De La Espriella encabezó su primer consejo de ministros designados. La reunión arrancó a las 6:00 de la tarde en las oficinas del presidente electo.
Asistieron los 11 ministros anunciados hasta el momento. También estuvo el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo.
El gabinete confirmado hasta ahora incluye a Rodrigo Lara en Interior; Miguel Gómez Martínez en Hacienda; Jorge Eduardo Mora en Defensa; Omar Bula en Relaciones Exteriores; Viviane Morales en Educación; Elsa Noguera en Transporte; Mauricio Gómez Amín en Comercio; Fabio Arjona en Ambiente; Jaime Andrés Beltrán en Vivienda; Juliana Gutiérrez en Deporte; e Iván Alfonso Cancino en Justicia.
Según el comunicado oficial del equipo de prensa, las conclusiones apuntan a «orden institucional, seguridad, recuperación económica, eficiencia del Estado y cumplimiento del mandato ciudadano».
El ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, afirmó: «Este es un gobierno que empezó a trabajar antes de posesionarse. Nos tomamos muy en serio el trabajo, de manera muy profesional, sin caos y sin desorden como hemos visto en estos años».
El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, asistió al encuentro. Señaló que el tema dominante fue la seguridad: «La extorsión desde las cárceles, los bandidos que capturan y a los tres días los sueltan», dijo según las fuentes.
De la Espriella eligió Barranquilla —no Bogotá— para la reunión. La señal es deliberada: el presidente electo ha dicho en repetidas ocasiones que busca un modelo de gobierno con mayor presencia en las regiones.
El equipo de transición sostiene que no ha existido empalme directo con la administración de Gustavo Petro. Los ministros designados han avanzado de manera independiente en la preparación de sus sectores.
Faltan 7 nombramientos para completar el gabinete de 18 carteras. El equipo no descarta nuevos anuncios en las próximas horas.
Pulso Global observa: un gabinete que se pone en marcha semanas antes de la posesión envía una señal de disciplina ejecutiva. La prioridad declarada —seguridad, orden institucional, recuperación económica— contrasta con cuatro años de improvisación y expansión del aparato estatal bajo Petro. Colombia llega al 7 de agosto con una transición que, al menos en las formas, apuesta por método sobre ideología.


