CUBA (Pulso) — La inmensa mayoría de más de 9 millones de cubanos amaneció este lunes sin electricidad. Es el sexto apagón nacional en lo que va del año, según la estatal Unión Eléctrica (UNE).
La desconexión del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) se registró a las 22:43 hora local del domingo, según la UNE. La entidad indicó que ya se habían iniciado tareas de recuperación. Más de un centenar de «islas» con energía fueron creadas para atender enclaves críticos.
Este apagón ocurre apenas 24 horas después de otro corte masivo. El sábado, la mitad occidental del país quedó sin servicio, afectando a unos 4,5 millones de cubanos. Causa: «un disparo simultáneo de las líneas de 220 kV de Matanzas a Cienfuegos y de Matanzas a Santa Clara», según la UNE. Las causas del apagón nacional aún no han sido explicadas.
El mix energético cubano está roto en tres frentes. La generación termoeléctrica, responsable del 40 % del total, opera con centrales deterioradas por años de infrafinanciación. Más de la mitad de las unidades no están operativas a diario. La generación distribuida —otro 40 % del mix— está casi paralizada por el bloqueo petrolero que EE.UU. impone a la isla desde enero pasado, según la fuente. El 20 % restante proviene de gas y renovables, principalmente solar con apoyo chino.
Expertos independientes estiman que sanear el SEN requeriría entre 8.000 y 10.000 millones de dólares. Cuba no dispone de esos recursos. La economía estatal se contrajo un 15 % entre 2020 y 2025. El descontento social se expresa en caceroladas y quemas de contenedores casi a diario.
El cuadro es el de un aparato estatal que no puede sostener ni el servicio más básico. Décadas de economía centralizada y sin mercado dejaron una infraestructura sin capital ni incentivos para renovarse. El resultado lo pagan los cubanos de a pie: oscuridad, paralización económica y una emigración que no cesa.


