ARGENTINA (Pulso) — San Pablo, Brasil. Cuatro hospitales de referencia regional formalizaron hoy la Alianza Latinoamericana de Instituciones de Salud (ALIS). El acto se realizó en el campus del Centro de Enseñanza e Investigación Einstein.
Los firmantes: el Einstein Hospital Israelita (Brasil), el Hospital Universitario Austral (Argentina), la Clínica Alemana (Chile) y la Fundación Santa Fe de Bogotá (Colombia). Fue durante el 11° Foro Latinoamericano de Calidad y Seguridad en la Salud, coorganizado con el Institute for Healthcare Improvement (IHI) de Estados Unidos.
El problema que impulsa la alianza. La OMS estimó hace dos años que uno de cada diez pacientes sufre eventos adversos durante la atención. La mitad, según el organismo, sería evitable. En Argentina, el último dato nacional disponible —de hace más de una década y media— registraba complicaciones en el 12,1% de los pacientes.
Una encuesta propia de las cuatro instituciones, realizada en 2021 y publicada en BMJ Open Quality, reveló una tensión crítica: el 89,2% de los 5.695 profesionales encuestados declaró que la seguridad del paciente era su prioridad. Sin embargo, solo el 23,8% era propenso a registrar sus propios errores o fallas.
Qué construirá ALIS. La alianza trabajará sobre cinco ejes: calidad de atención, seguridad del paciente, formación profesional, innovación e investigación. Una plataforma de datos clínicos compartidos —con resguardo de identidad— permitirá estudios multicéntricos. Solo Einstein aporta datos de 1 millón de pacientes a una plataforma con Mayo Clinic. Entre los cuatro hospitales, se estima alcanzar información de alrededor de 10 millones de pacientes, según explicó Rafael Aragón, director general del Hospital Universitario Austral.
«El desafío de la atención de la salud es demasiado grande para enfrentarlo individualmente», afirmó Sidney Klajner, presidente del Einstein Hospital Israelita. La alianza se abrirá a otros centros interesados en sumarse.
Lectura editorial. ALIS es un modelo de colaboración privada e institucional sin intervención burocrática estatal: cuatro organizaciones de excelencia que comparten datos, estándares y formación por iniciativa propia. El resultado potencial —reducir daños evitables a millones de pacientes— ilustra lo que el libre asociacionismo profesional puede lograr donde la regulación centralizada no llega. La brecha entre el 89% que dice priorizar la seguridad y el 24% que reporta sus errores no se cierra con más inspectores; se cierra con cultura, incentivos y liderazgo. Eso, precisamente, es lo que ALIS se propone construir.


