MEXICO (Pulso) — Cruz Azul derrotó 2-1 a Puebla en el estadio Banorte. El resultado extendió a nueve la racha invicta de Joel Huiqui al frente del equipo.
El técnico acumula siete triunfos y dos empates desde que tomó el cargo. Sin embargo, fue el primero en bajar expectativas.
«Va a pasar en algún momento, esa es la realidad», dijo Huiqui sobre una eventual derrota. Agregó que el objetivo diario es evitar ese escenario.
El entrenador atribuyó el buen momento a la estructura institucional. «El presidente Víctor Velázquez hizo una gran apuesta por lo que hoy ve en la banca», afirmó. Señaló también el respaldo en instalaciones y recuperación física como factores clave.
Huiqui reconoció que el equipo no ha mostrado su mejor versión. Los últimos tres partidos fueron remontadas: el 1-0 inicial de un rival no identificado, el 2-0 de San Luis y el 1-0 de Puebla. «No me había dado cuenta de que los tres partidos ya han sido remontadas», admitió.
Sobre Erik Lira, capitán con bajo rendimiento en las dos jornadas del torneo en curso, Huiqui salió en su defensa. «No ha tenido el mejor de los partidos en estas dos jornadas, esa es la realidad», reconoció. Atribuyó el bajón a una «carga emocional muy importante», ligada a la exigencia del Mundial. Calificó a Lira como «el jugador que realmente refleja lo que significa Cruz Azul».
El siguiente rival es Toluca. Huiqui confirmó que el equipo entrará en fase de recuperación antes de preparar ese encuentro.
La racha de Huiqui demuestra que los resultados se construyen con estructura, no con improvisación. La institución apostó por un cuerpo técnico sólido y las cifras lo respaldan. Nueve partidos sin perder no son casualidad: son el fruto de una organización que funciona. El reto ahora es sostener ese nivel cuando llegue la primera derrota, que el propio Huiqui ya asume como inevitable.


