NULL (Pulso) — Este miércoles, 7 de octubre de 2026, Lionel Messi publicó 19 fotos en Instagram. Acompañó las imágenes con un texto emotivo sobre su partido de despedida de la selección de Argentina.
Minutos después, Cristiano Ronaldo comentó la publicación. Le escribió: «Leo, tantos años defendiendo a tu país y una historia que quedará para siempre. Todo mi respeto por lo que has logrado con Argentina. Un abrazo».
La reacción causó sorpresa y reunió cientos de miles de likes en cuestión de minutos. En el entorno del fútbol, el gesto reavivó una relación pública marcada por años de enfrentamientos deportivos y elogios mutuos.
El impacto también creció porque Ronaldo no vive su mejor momento con su selección, según el texto de la fuente. Allí se menciona una mala relación con el técnico de los lusos, Jorge Jesus, y un paso al costado de CR7.
Messi, por su parte, quedó retratado en una despedida que ya mueve el cierre de una etapa histórica. La propia fuente señala que el retiro de la selección argentina marca un antes y un después en el fútbol mundial.
En el plano deportivo, el episodio confirma una lógica simple. Los gigantes del juego sostienen su valor incluso fuera del partido. La admiración entre figuras también vende, moviliza audiencias y ordena la conversación global.
Pero el centro sigue siendo el mismo. Messi cerró una etapa con la Albiceleste. Ronaldo eligió responder con respeto. Y el fútbol, otra vez, capitalizó la rivalidad para convertirla en espectáculo de alcance mundial.