COSTA RICA (Pulso) — San José — Confirmado. La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, ordenó retirar los tomacorrientes de todas las celdas del sistema penitenciario nacional.
La decisión se anunció en la conferencia de prensa semanal del Ejecutivo. Fernández consultó al ministro de Justicia sobre el cumplimiento del compromiso de retirar electrodomésticos de las celdas.
El ministro informó los resultados: 352 televisores y 238 hornos microondas decomisados en operativos realizados en todos los establecimientos penitenciarios.
Ante la confirmación de que ningún aparato eléctrico permanece autorizado, Fernández fue directa. «Entonces, ¿para qué tenemos tomacorrientes? Por favor, quítele también los tomacorrientes de las celdas. No hay sentido de tener tomacorrientes si no tienen que conectar absolutamente ningún artefacto eléctrico», expresó la mandataria, según el documento oficial.
El ministro respondió que trasladaría de inmediato la instrucción a la Dirección General de Adaptación Social y a la Policía Penitenciaria.
El Ministerio de Justicia no informó cuántos establecimientos serán intervenidos ni el plazo previsto para completar el retiro.
Según el Ejecutivo, los centros de detención deben concentrarse en el cumplimiento efectivo de las condenas, la seguridad y los procesos de reinserción. La eliminación de las conexiones busca además reducir riesgos asociados al uso indebido de la electricidad.
Lectura editorial. La medida ilustra un principio simple: las cárceles son para cumplir condenas, no para acumular comodidades a costa del Estado. Fernández aplica lógica de consecuencias: sin aparatos autorizados, la conexión eléctrica carece de justificación. El modelo recuerda las políticas de orden penitenciario que en otros países redujeron el poder de las redes criminales internas. La pregunta pendiente es la ejecución: sin plazos ni cifras de establecimientos, el seguimiento ciudadano queda en el aire.


