VENEZUELA (Pulso) — La Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia anunció los ganadores de la Medalla de Oro del Premio Maria Moors Cabot 2026. Son cuatro: Luz Mely Reyes, de Venezuela; Daniel Coronell, de Colombia; Leila Guerriero, de Argentina; y Kate Linthicum, de Estados Unidos.
El premio existe desde 1938. Es el reconocimiento internacional de periodismo más antiguo. Cada galardonado recibirá una medalla de oro y 5.000 dólares. La ceremonia será en la Universidad de Columbia el jueves 8 de octubre de 2026.
Reyes es cofundadora del portal Efecto Cocuyo. El jurado destacó su «excelencia periodística, visión editorial, voluntad de innovar y compromiso inquebrantable con la verdad y con Venezuela». Durante su trayectoria documentó el impacto humano del chavismo, el éxodo venezolano y los mecanismos de censura. «El periodismo debe reconocerse no solo por lo que ha contado, sino por lo que tiene el deber de proteger», escribió al conocer la distinción.
Coronell acumula más de cuatro décadas de trayectoria. Trabajó en Noticias Uno, Semana, Univisión, Cambio, Caracol Radio y W Radio, entre otros medios. Según Columbia, sus reportajes «han provocado la destitución o el encarcelamiento de altos funcionarios del gobierno colombiano». Por ejercer periodismo independiente fue objeto de amenazas de muerte contra él y su familia, lo que lo obligó a exiliarse, según el comunicado de la universidad.
El jurado también otorgó Menciones Especiales 2026 a Jan Martínez Ahrens, de El País; David Brooks, de La Jornada; y Ricardo Trotti, de la Asociación Interamericana de Prensa.
Rosental Alves, presidente del jurado, declaró que los seleccionados conforman «un grupo de periodistas verdaderamente excepcionales, con una amplitud y profundidad extraordinarias en sus reportajes sobre las Américas».
El reconocimiento llega en un momento en que la prensa independiente en la región enfrenta presiones del aparato estatal. Que dos de los cuatro ganadores principales operen desde el exilio o bajo amenaza confirma el costo real de informar sin tutela oficial. La libre empresa de la información —sin subsidios ni censura— produce exactamente este tipo de periodismo: el que incomoda al poder y protege al ciudadano.


