COLOMBIA (Pulso) — El número de colombianos en situación migratoria irregular en Estados Unidos pasó de 182.000 en 2019 a 444.000 en 2024. Así lo documenta el Migration Policy Institute (MPI). El incremento es del 144 %, el cuarto más alto entre las diez nacionalidades analizadas.
Solo Nicaragua (588 %), Venezuela (269 %) y Honduras (167 %) superaron ese ritmo de crecimiento, según el informe.
El total de indocumentados en EE. UU. alcanzó 15,8 millones a mediados de 2024. Es la cifra más alta registrada. Cinco años antes, en 2019, el MPI estimaba 10,8 millones. El salto rompe más de una década de estabilidad en torno a los 11 millones.
México sigue siendo el principal país de origen con 5,5 millones. Le siguen Guatemala (1,52 millones), Honduras (1,35 millones), El Salvador (920.000) y Venezuela (797.000). Colombia ocupa el sexto lugar con 444.000 personas.
En términos absolutos, Colombia sumó 262.000 personas al total. Una cifra similar al aumento registrado por México (266.000), aunque el peso relativo de ambos países es muy distinto.
La participación mexicana en el total cayó del 62 % en 2010 al 35 % en 2024. El peso de Centroamérica, Suramérica y el Caribe creció de forma sostenida, según el documento.
Lectura editorial. El dato es un reflejo directo del deterioro institucional que el gobierno de Petro ha profundizado en Colombia. Cuando el Estado no garantiza seguridad, empleo ni certeza jurídica, la gente vota con los pies. Un crecimiento del 144 % en cinco años no es una tendencia migratoria ordinaria: es una señal de alarma sobre el costo humano del populismo. La administración Trump, que ha hecho de la frontera una prioridad, encontrará en estas cifras argumento adicional para endurecer controles. El verdadero problema, sin embargo, está en Bogotá.


