COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. Los planes de cooperación militar entre el gobierno entrante de Abelardo De La Espriella y Estados Unidos «ya están en marcha», según informó The New York Times.
Tras una visita de funcionarios colombianos a Washington el mes pasado, un alto funcionario del Departamento de Defensa de EE.UU. anunció un nuevo plan de cooperación. Según el diario, la iniciativa llevaría la alianza bilateral «a nuevos niveles».
El ministro de Defensa entrante, el general Jorge Eduardo Mora, describió el Plan Patriota 2.0 como «una nueva etapa de cooperación, integración y acción conjunta», según cita el NYT.
De La Espriella también anunció que Medellín será la sede regional del Escudo de las Américas. La iniciativa es impulsada por el presidente Donald Trump para fortalecer la lucha antinarcóticos en la región.
El NYT señala que Colombia podría convertirse en «pieza central de los esfuerzos del gobierno de Donald Trump para militarizar la lucha contra el narcotráfico en toda la región».
El contraste con la era Petro es directo. Según el mismo medio, las autoridades estadounidenses impusieron sanciones a Petro, descertificaron a Colombia como socio antinarcóticos y amenazaron con cortar la ayuda. Petro cuestionó la estrategia antidrogas de EE.UU. y criticó las operaciones militares en la región.
De La Espriella asume la presidencia el 7 de agosto.
Lectura de la casa. El giro es de 180 grados. Cuatro años de fricciones ideológicas con Washington cedieron el paso a una alianza operativa concreta. Para Colombia, el costo del experimento petrista fue alto: sanciones, descertificación y aislamiento. El Plan Patriota 2.0 y el Escudo de las Américas representan exactamente lo que el libre mercado y el orden institucional necesitan: seguridad como condición previa a la inversión y al crecimiento. La pregunta ahora no es si habrá cooperación, sino a qué velocidad se traduce en resultados sobre el terreno.


