COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. Entre el 1 de enero y el 31 de marzo de 2026 se registraron 129 noticias criminales por feminicidio en Colombia. Así lo indica el informe trimestral de la Defensoría del Pueblo, elaborado con datos de la Fiscalía General.
De esos 129 casos, 15 fueron feminicidios consumados. Los 114 restantes se clasificaron como tentativa. Esa cifra de tentativas equivale, según el reporte, a aproximadamente una tercera parte de las 351 contabilizadas durante todo 2024.
En 2025 se documentaron 472 noticias criminales por feminicidio. De ellas, 121 terminaron en feminicidio consumado.
En transfeminicidios, el incremento es notable. En el primer trimestre de 2026 ya se identificaron 11 casos. En todo 2025 la Defensoría reportó 30.
La Procuraduría General intervino esta semana en el conversatorio Violencia Sexual contra Niñas, Niños y Adolescentes, organizado por la Corte Suprema de Justicia. Allí, la procuradora delegada María Fernanda Rangel Esparza alertó sobre fallas en las rutas de atención. Señaló que la descoordinación retrasa el acceso a la justicia y debilita la prevención.
Esta misma semana, la Defensoría pidió celeridad en cuatro casos recientes. Los homicidios de María Camila Potosí (Cali), María Alejandra Castaño (Líbano, Tolima), la adolescente Herianny Montilla (Barranquilla) y Yasleidis Martínez (Valledupar). En el caso de Potosí, de 21 años y con ocho meses de embarazo, las autoridades confirmaron la captura de 5 presuntos implicados. El paradero del bebé aún no ha sido confirmado.
La Defensoría también pidió revisar la respuesta institucional desde el momento en que se reportó la desaparición de Potosí.
Lectura editorial. Las cifras no mienten: el aparato estatal colombiano acumula alertas y conversatorios mientras los números suben. Cada falla de coordinación tiene nombre y apellido en una morgue. El gobierno Petro lleva años prometiendo enfoque de género; los datos del primer trimestre de 2026 muestran que la promesa no se traduce en resultados. Menos burocracia, más investigación oportuna y rutas que funcionen: eso es lo que las víctimas necesitan.


