ARGENTINA (Pulso) — SPA-FRANCORCHAMPS — Kimi Antonelli ganó el Gran Premio de Bélgica con Mercedes. Charles Leclerc fue segundo. Max Verstappen cerró el podio con Red Bull.
Pero el nombre del día en el paddock fue otro.
Franco Colapinto terminó décimo y sumó un punto para Alpine. La carrera incluyó un adelantamiento doble en la recta de Kemmel: el argentino superó a Pierre Gasly y a Liam Lawson por el exterior e interior en la misma maniobra. Se disputaba la vuelta 30.
El cronómetro lo dice todo. Lawson terminó a solo 532 milésimas de Gasly en la posición 12. Colapinto los dejó atrás a ambos y aguantó la presión hasta el final.
El punto tiene peso en el campeonato de constructores. Alpine iguala en puntos a Racing Bulls al salir de Bélgica, según confirmó el propio equipo.
Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine, felicitó a ambos pilotos y reconoció la validez del resultado a favor de Colapinto. Steve Nielsen dirige el equipo en lo operativo.
El piloto habló en zona mixta. «La carrera estuvo bien. Me gustó», declaró. Agregó que superar a un B-car y a un Audi «es una maximización del auto». Sobre el control de la diferencia al frente dijo: «Creo que estuvo bajo control».
Colapinto ha terminado todas las carreras que largó con Alpine. Supera o iguala a Gasly en clasificación. Larga bien y evita incidentes en las primeras curvas.
La pregunta que el medio se hace es la misma que formula su entorno: ¿qué espera Alpine para confirmar su continuidad en 2027?
Lectura de la casa. En un deporte donde el mérito compite con la política interna y los contratos de patrocinio, Colapinto acumula evidencia semana a semana. Un punto no mueve montañas, pero un adelantamiento legendario en Kemmel sí mueve conversaciones en Enstone. El libre mercado de talentos premia al que entrega resultados. Colapinto entrega. Alpine debe decidir.


