MEXICO (Pulso) — Confirmado. El Laboratorio Nacional de Referencia de Cofepris analizó diez muestras de lechuga iceberg de la planta Taylor Farms México. Resultado: negativo a Cyclospora cayetanensis en todos los casos.
Las pruebas fueron moleculares PCR en tiempo real. Se tomaron cinco muestras de materia prima y cinco de producto terminado. Cuatro muestras de agua también cumplieron los parámetros microbiológicos y fisicoquímicos exigidos por la normativa nacional. No se detectaron coliformes fecales.
El operativo ocurrió entre el 18 y el 20 de julio. Personal de Cofepris ingresó a la planta junto con especialistas de la Dirección General de Epidemiología y del Senasica. Los trabajadores evaluados no presentaron casos de enfermedad diarreica.
El contexto importa. Estados Unidos registra más de 4,000 casos de ciclosporiasis en 41 estados. La FDA vinculó inicialmente un lote de Taylor Farms México con el brote. Luego reconoció que ese resultado era un falso positivo. El lote fue retenido en la aduana de Laredo, Texas, y nunca ingresó al mercado estadounidense. En México se confirmaron únicamente tres casos; las autoridades descartan brote nacional.
Taylor Farms presentó evidencia de controles de inocuidad respaldados por certificaciones HACCP, Codex Alimentarius, ISO, Primus GFS y SQF. La empresa usa agua de pozos propios certificados y riego por goteo. Su sistema de trazabilidad permitió identificar el lote señalado por EE.UU.
Senasica inició contacto con productores proveedores de lechuga para impulsar la certificación en Sistemas de Reducción de Riesgos de Contaminación.
La lectura de Pulso Global es directa: la empresa privada operaba con estándares internacionales verificables. Fueron esos controles —no el aparato burocrático— los que permitieron rastrear el lote en horas y demostrar su inocuidad. El falso positivo de la FDA generó alarma innecesaria y daño reputacional a un exportador certificado. La libre empresa, con trazabilidad y auditoría, respondió antes que cualquier decreto.


