ARGENTINA (Pulso) — La Embajada de China en Argentina intensificó su ofensiva discursiva contra Estados Unidos. Lo hizo en paralelo al fortalecimiento de la cooperación entre la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y el FBI.
El último comunicado llegó este viernes. La representación del régimen comunista acusó a Washington de actuar con «arrogancia y prejuicios». El detonante: las advertencias del embajador estadounidense Peter Lamelas a la cooperativa neuquina CALF sobre sus negociaciones con Huawei.
Lamelas sostuvo esta semana que la protección de datos del sector energético es una cuestión de seguridad para ambos países. Señaló también a las compañías que invierten en la región. Beijing respondió calificando esas advertencias de «grave falta de respeto hacia la soberanía de otros países».
La disputa gira en torno a un eventual contrato de infraestructura tecnológica en Neuquén. La zona es sensible por su cercanía con Vaca Muerta. Estados Unidos considera a Huawei un riesgo de seguridad nacional por las obligaciones que la legislación china impone a sus empresas en materia de inteligencia.
La cronología de los comunicados chinos sigue de cerca los hitos de la cooperación SIDE-FBI. En abril, días después de inaugurarse el Centro Nacional Antiterrorismo (CNA) con presencia estadounidense, Beijing atacó a Lamelas por su «mentalidad de Guerra Fría». El 29 de julio, el co-subdirector del FBI, Andrew Bailey, visitó el CNA y se reunió con las máximas autoridades de la SIDE.
En mayo, Beijing publicó otro documento contra el Instituto Republicano Internacional. En julio denunció supuestas maniobras para vincular al régimen con interferencias electorales en terceros países.
El patrón es claro. Cada avance en la cooperación argentino-estadounidense genera una respuesta discursiva de Beijing. El aparato de propaganda del Partido Comunista chino opera con ritmo sostenido sobre suelo argentino.
Desde Pulso Global: el Gobierno de Milei avanza en su alineamiento estratégico con Washington sin cerrar el comercio con China. Esa es la soberanía real: elegir socios de seguridad sin chantajes. Los comunicados de Beijing no son diplomacia; son presión. Que la SIDE responda profundizando lazos con el FBI dice más que cualquier declaración oficial.


