CHILE (Pulso) — Chile promulgó el 1 de junio la Ley Integral de Personas Mayores (Ley N°21.822). Su entrada en vigencia está fijada para junio de 2027.
Hoy una de cada cinco personas en Chile supera los 60 años. Hacia 2050, según las proyecciones citadas en la fuente, será una de cada tres.
Chile es hoy el segundo país más longevo de América Latina, solo detrás de Uruguay. Para 2050, según la directora nacional de Senama, Karen Caiceo, pasará al primer lugar.
La transición demográfica chilena ocurrió en menos de 30 años. En Europa tardó aproximadamente 80. «Ya no tenemos forma de revertir la pirámide», advirtió Caiceo.
La ley fue aprobada de manera transversal, atravesando distintos gobiernos. Su eje central: reconocer a los adultos mayores como sujetos de derechos y no como receptores de asistencialismo.
La normativa modifica el Código del Trabajo. Crea un régimen que permite adaptar funciones, jornadas y horarios según la condición física de cada trabajador mayor.
También obliga al Estado a desarrollar una Política Nacional de Envejecimiento con vigencia de diez años, revisable cada cinco. Municipios, gobiernos regionales, academia y organizaciones sociales deberán participar.
Caiceo destacó el fenómeno de la «economía plateada»: consumidores activos con nuevas necesidades en vivienda adaptada, tecnología accesible, actividad física especializada y vida independiente.
Lectura editorial. Una ley que tardó varios gobiernos en aprobarse y que descansa en el reconocimiento de la autonomía individual merece bienvenida. El principio es correcto: las personas mayores son agentes, no cargas del aparato estatal. El riesgo real está en la implementación. Una política pública de diez años administrada por el Estado puede convertirse en burocracia costosa si no incorpora incentivos de mercado reales. La «economía plateada» que identifica Senama es, ante todo, una oportunidad para la libre empresa: quien innove en servicios para adultos mayores capturará un mercado en expansión sostenida. El Estado debe abrir el camino, no bloquearlo.


