COLOMBIA (Pulso) — La Corte Suprema de Justicia abrió indagación formal contra la representante Gloria Arizabaleta. Los cargos: concusión, prevaricato por acción, tráfico de influencias y revelación de secreto. La denuncia la presentó Alejandro Carranza, abogado del presidente Gustavo Petro.
Semana accedió a chats que reposan como prueba en ese expediente. Los mensajes muestran a Carranza enviando el 20 de febrero a Arizabaleta un borrador de auto inhibitorio —elaborado por el representante Alirio Uribe— para no investigar a Petro por financiación ilegal de campaña.
El 8 de abril, según la revista, Carranza fue más lejos. Propuso a Arizabaleta compulsar copias contra el exfiscal Néstor Humberto Martínez ante la Fiscalía, en el marco del caso Odebrecht. La oferta fue directa: «¿Te la hago?», según el chat publicado. Arizabaleta nunca atendió la solicitud. No hubo compulsa.
El 4 de junio, después de que Arizabaleta salvó su voto y pidió investigar formalmente a Petro, Carranza le escribió: «¿Por qué nos cascas?». El 10 de junio, Arizabaleta ordenó la suspensión temporal del mandatario. La medida fracasó. La Procuraduría suspendió a Arizabaleta. Al día siguiente, Carranza anunció la denuncia penal contra ella.
El exfiscal Martínez reaccionó ante Semana: «Durante estos cuatro años estuve sometido a una persecución criminal. Denunciaré a Carranza penalmente y ante la Comisión de Disciplina Judicial», según el documento publicado.
Carranza negó irregularidades. Dijo a Semana que «no participó jamás en ninguna negociación» con Arizabaleta y que la denunció al detectar intentos de actos irregulares.
Lo que los chats describen es el funcionamiento del aparato estatal como herramienta de presión judicial. El abogado del primer mandatario propone redactar él mismo piezas procesales para dañar a un adversario del presidente. Eso no es defensa legal; es, según los propios mensajes, una tentativa de instrumentalizar a una funcionaria investigadora. Que Arizabaleta resistiera la presión y pidiera investigar a Petro revela que el sistema no es monolítico. Pero el intento existió, y la Corte Suprema ya lo examina.


