ESPAÑA (Pulso) — Confirmado. El traslado comenzó este viernes en Ceuta.
Unas 240 agentes participaron en el operativo. Fueron 170 de la Policía Nacional y unos 70 de la Guardia Civil.
Las personas fueron llevadas desde las playas de Benítez y El Trampolín al centro temporal del puerto. El recinto queda en el Muelle de Poniente.
La capacidad fue menor que la cantidad de personas que esperaba ingresar. Eso generó tensión durante el desplazamiento.
Según EFE, grupos de inmigrantes corrieron hacia el puerto. Temían quedarse sin lugar. La Policía intervino para contener la avalancha y reorganizar el traslado.
También, según EFE, se usaron medidas disuasorias y disparos al aire. Hubo algunos heridos.
Finalmente, 1.700 inmigrantes fueron trasladadas al nuevo centro. El recinto alcanzó su capacidad máxima pocas horas después de abrir.
Cientos de inmigrantes que quedaron fuera regresaron a Benítez y El Trampolín. Algunas personas volvieron a ocupar los espacios vacíos.
El Gobierno de España informó que Ceuta tiene ahora más de 6.000 plazas temporales de acogida. También trabaja en nuevos espacios, entre ellos un campo de fútbol del acuartelamiento de Montesa y una parcela cerca del centro penitenciario de Fuerte Mendizábal.
La apertura ocurrió un día después de la autorización de la Audiencia Nacional. El tribunal había suspendido antes su puesta en funcionamiento tras un recurso del Sindicato Unificado de Policía.
La identificación permitirá determinar la situación administrativa de cada persona. Cuando corresponda legalmente, se iniciarán procedimientos de devolución.
Para el contribuyente, el dato central es otro: el aparato estatal ya admite más de 6.000 plazas temporales. La presión sobre la frontera no se resuelve con anuncios. Se resuelve con orden, control y capacidad real.
También queda expuesto un problema de incentivos. Si el cupo se llena en horas, el sistema manda una señal de saturación. Y cuando la burocracia improvisa, la carga recae sobre vecinos, policías y dinero público.


