MEXICO (Pulso) — La madre buscadora Ceci Flores participó en el Consejo Nacional del partido Somos México. La reunión, según la fuente, se realizó el 8 de agosto de 2026 —fecha que consigna El Universal, aunque resulta llamativa—. Asistió como invitada para exponer la crisis de desapariciones.
Flores fue enfática al inicio: «Yo no soy militante de ningún partido político». Anticipó críticas. Dijo que su único interés es encontrar a su hijo Alejandro, desaparecido hace 11 años.
Ante el dirigente nacional Guadalupe Acosta Naranjo, la fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora narró años de búsqueda. «Me voy a morir buscando a mi hijo y ayudando a buscar a los hijos de otras madres», afirmó.
Denunció estigmatización. Según Flores, en redes sociales la llaman «la mamá de los sicarios». Aclaró que su hijo «no era sicario, no era matón, no era mafioso».
Sobre Sinaloa fue directa. Cuestionó al gobernador con licencia Rubén Rocha y aseguró que «el crimen organizado está gobernando el estado». Describió enfrentamientos diarios con niños muertos.
La frase más dura la atribuyó a Adán Augusto López: «Si no quieres ser perseguida por los delincuentes, ya no busques». Flores dijo que preferiría «una cachetada» antes que esas palabras. «Es la misma insensibilidad en el actual gobierno», concluyó, según la fuente.
El aparato oficialista lleva años minimizando la crisis de desapariciones. La presencia de Flores en un foro opositor no cambia ese dato brutal: decenas de miles de familias buscan a sus muertos sin respuesta del Estado. Que una madre buscadora deba aclarar que no es militante para no ser descalificada dice todo sobre el clima político. El hecho central —el crimen organizado operando con impunidad— sigue sin respuesta institucional.


