ARGENTINA (Pulso) — Facundo Imboden tiene 46 años. Debutó en la Bombonera de la mano de Carlos Bianchi. Compartió vestuario con Juan Román Riquelme y Martín Palermo. Estuvo cerca de vestir la camiseta de Chile por pedido de Marcelo Bielsa.
Hoy tira paredes. Literalmente.
El ex defensor maneja la empresa de demoliciones que su padre creó hace más de tres décadas. Se retiró en 2012 tras el infarto de su progenitor. Tuvo que aprender desde cero el negocio familiar.
«Mis amigos me cargan porque dicen que, cuando yo jugaba al fútbol, tiraba jugadores porque les pegaba patadas y ahora tiro casas abajo para que hagan edificios», dijo Imboden a Infobae.
Su carrera duró doce años. Disputó 11 compromisos con Boca, la mayoría en el primer semestre de 2001. Los titulares eran preservados para la Copa Libertadores ganada ante Cruz Azul. Vistió también los colores de Belgrano, Millonarios de Colombia, Olimpo, Gimnasia, Ferro y Deportivo Cuenca de Ecuador.
Su etapa más larga fue en Chile, con Universidad Católica. El 2 de marzo de 2006 prestó sus botines a Diego Maradona, quien jugó un amistoso con los Cruzados contra la selección chilena. «En el vestuario le tuve que conseguir unos botines de su marca, que yo justo era auspiciado también por la misma y él no tenía botines», recordó.
Paralelamente entrena a chicos de 4 a 12 años en el club de Ituzaingó donde él mismo aprendió a patear una pelota.
Confirmado. La trayectoria de Imboden es un recordatorio de que el mérito no se hereda: se construye. Su padre no pudo debutar en Primera porque el abuelo le retiró el apoyo a los 18 años. Imboden llegó a la Bombonera. Luego salvó la empresa familiar cuando nadie más podía hacerlo. Dos generaciones, dos legados distintos, el mismo principio: trabajo y responsabilidad privada sin red estatal de por medio.


