ARGENTINA (Pulso) — El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil llamó a consultas este domingo a su embajador en Argentina, Julio Bitelli. La medida llegó tras las declaraciones del presidente Javier Milei el sábado en São Paulo.
Milei participó en la convención del Partido Liberal (PL). Allí acompañó la proclamación de Flávio Bolsonaro como candidato presidencial para los comicios del 4 de octubre. Durante su intervención, calificó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva de «presidiario» y «ladrón». También acusó a Lula de «diseminar el socialismo» y de llevar a Brasil hacia una crisis fiscal.
Sin nombrar directamente al magistrado Alexandre de Moraes, Milei lo llamó «basura calva». Moraes había negado al mandatario argentino el permiso para visitar a Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria en Brasilia tras ser condenado a 27 años por golpismo, según las fuentes.
Una fuente diplomática brasileña dijo a la AFP que Milei «ofendió a dos poderes, al pueblo y a la democracia brasileñas». El canciller Mauro Vieira tomó la decisión de llamar a consultas al embajador. Bitelli llegará a Brasil entre el domingo y el lunes, según confirmaron fuentes de la cartera a EFE.
El presidente del Supremo brasileño, Luiz Edson Fachin, deploró los insultos y reafirmó la independencia del Poder Judicial. El presidente del Partido de los Trabajadores, Edinho Silva, acusó a Milei de faltar al respeto a las instituciones.
Horas después, Milei escaló la crisis. En entrevista con Radio Mitre, acusó al gobierno de Brasil de financiar una campaña antiargentina en redes sociales durante el Mundial. «El 25% de los recursos salió de ahí», afirmó, según la fuente. Brasil no ha respondido públicamente a esa acusación.
Según la última encuesta de Datafolha, Lula lidera los sondeos con una ventaja de cinco puntos en una eventual segunda vuelta frente a Flávio Bolsonaro.
Pulso Global observa: Milei no viajó a Brasil como jefe de Estado en funciones diplomáticas. Viajó como aliado político de Bolsonaro hijo. La distinción importa. Brasil tiene todo el derecho de exigir respeto protocolar. Pero el fondo del debate —la condena de Jair Bolsonaro, la actuación de Moraes, el rumbo fiscal de Lula— es legítimo y no desaparece por el llamado a consultas. La «ola azul» que describe Milei tiene votos reales en Brasil. Octubre dirá si tiene suficientes.


