BOLIVIA (Pulso) — La justicia boliviana ordenó este lunes seis meses de prisión preventiva para Vicente Salazar. El dirigente encabeza la Federación de Campesinos de La Paz Túpac Katari. Fue uno de los principales impulsores de los bloqueos que paralizaron al país durante casi 50 días.
El juez dispuso su traslado al penal de Chonchocoro. Las investigaciones avanzan por presuntos delitos de instigación pública a delinquir, asociación delictuosa, terrorismo, atentado contra la seguridad del transporte y atentado contra servicios públicos.
Los bloqueos duraron casi siete semanas. Según datos oficiales, dejaron al menos 14 fallecidos. Algunos murieron por imposibilidad de recibir atención médica oportuna. El conflicto provocó además desabastecimiento de alimentos, combustibles e insumos esenciales.
Las protestas recibieron apoyo de sectores vinculados a Evo Morales y de la Central Obrera Boliviana, según la fuente. El gobierno de Rodrigo Paz declaró un estado de excepción por 90 días. Logró acuerdos con dirigentes de la COB para levantar los piquetes.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, aseguró que las pesquisas continuarán. «Todos los que tienen que rendir cuentas a la justicia tienen que estar sin excepción alguna», declaró según el documento.
Confirmado. La detención preventiva de Salazar representa el primer resultado judicial concreto tras el episodio de mayor tensión política y social que registra Bolivia en años recientes.
Desde la línea de Pulso Global: los bloqueos prolongados no son protesta; son coerción económica organizada. El costo lo pagaron ciudadanos comunes, enfermos sin acceso a hospitales y empresas sin insumos. Que la justicia actúe —sin distinción de sigla sindical— es la condición mínima del estado de derecho. La señal del gobierno de Paz es necesaria. Su solidez se medirá en las semanas siguientes.


