BOLIVIA (Pulso) — El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, dispuso la supresión de dos ministerios. El gabinete pasa de catorce a doce carteras.
Las dependencias eliminadas son el Ministerio de Planificación del Desarrollo y el Ministerio de Turismo Sostenible, Cultura, Folclore y Gastronomía. Sus funciones serán absorbidas por otras áreas del Ejecutivo.
Paz presentó la medida en un acto oficial. Allí sostuvo que la reforma busca «construir un Estado más eficiente, reducir la burocracia y optimizar el uso de los recursos públicos». El contexto, según el mandatario, es una situación económica compleja.
Según el Gobierno, la reorganización eliminará estructuras administrativas duplicadas. También agilizará la toma de decisiones. Los recursos liberados se destinarán a áreas «prioritarias para la recuperación económica».
Las competencias de Planificación pasarán a organismos vinculados a gestión económica e inversiones públicas. Las de turismo y cultura se redistribuirán entre distintas carteras.
El oficialismo aclaró que los programas culturales y turísticos continuarán. Serán conducidos por otros ministerios. No habrá, según la administración, abandono de esas políticas.
La medida se suma a recortes de gasto público y otras reformas administrativas implementadas desde el inicio del mandato de Paz. Sectores críticos, según la fuente, advierten que el cierre podría limitar la capacidad estatal en planificación y cultura.
Lectura de Pulso Global. Reducir el aparato estatal de 14 a 12 ministerios es un paso modesto, pero apunta en la dirección correcta. Menos burocracia significa menos gasto fijo para el contribuyente boliviano. El principio es claro: un Estado más pequeño coordina mejor y distorsiona menos. Bolivia llega tarde a esta lógica, pero llega. La prueba de fuego será si los recortes son reales o si las estructuras eliminadas reaparecen disfrazadas en otras carteras.


